La comunicación es la base de la existencia social. La comunicación estratégica, la del éxito social y/o empresarial.
Pero comunicar es algo más que informar. La comunicación es parte esencial de la estructura y la dinámica empresariales y va más allá de aparecer de forma puntual en los medios de información. Crear los flujos adecuados de información en función de los públicos objetivo, sean estos internos o externos, es esencial para alcanzar el éxito organizativo y “comercial” de cualquier entidad, institución o empresa.
Una correcta comunicación permite crear una buena imagen institucional. Una estrategia de comunicación bien diseñada y desarrollada va más allá y favorece la imbricación de la entidad en el entramado social, económico y político, rentabilizando la inversión en términos de alianzas estratégicas multisectoriales. Un claro ejemplo es el concepto de Responsabilidad Social, antes conocido como Marketing de Causa. Muchas son las empresas que han creado su propia Fundación para el desarrollo de actividades alejadas del ámbito comercial, pero que repercuten de forma determinante, no sólo en su imagen corporativa, sino también en el establecimiento de alianzas y “áreas de influencia” (entendidas como acciones de lobby) que facilitan claramente sus objetivos comerciales.
Esta idea lleva a la necesidad de diferenciar claramente entre comunicación e información, entre consultoría de comunicación y agencia de comunicación, entre concebir la información más allá de un fin en sí mismo y desarrollar una actividad dirigida exclusivamente a difundir comunicados y organizar ruedas de prensa cuando se presenta una oportunidad de comunicación.
La comunicación estratégica va más allá del prêt-à-porter informativo, elevando el concepto de información al de alta costura. El patronaje se transforma en diseño y como consecuencia se logra un mayor impacto medíático y social.
De ahí que la comunicación no deba entenderse como una consecuencia de la actividad empresarial o institucional, sino como una herramienta de trabajo a integrar en la planificación estratégica y comercial de la empresa, en función de sus diferentes públicos objetivo, incluido el cliente interno.
La comunicación así entendida es un medio de desarrollo y crecimiento empresarial que permite crear oportunidades informativas, fortalecer la imagen institucional y definir un espacio social con identidad propia.

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